Cobardía
Pasó con su madre. ¡Que rara belleza!
¡Que rubios cabellos de trigo garzul!
¡Que ritmo en el paso! ¡Que innata realeza
de porte! ¡Que formas bajo el fino tul!…
Pasó con su madre. Volvió la cabeza :
¡me clavó muy hondo su mirada azul!Quedé como en éxtasis…
Con febril premura
“¡Síguela!” gritaron cuerpo y alma al par.
…Pero tuve miedo de amar con locura,
de abrir mis heridas, que suelen sangrar
¡y no obstante toda mi sed de ternura,
cerrando los ojos, la dejé pasar!
A corazón abierto
Siempre he pensado que la vida es muy justa,
que cada uno decide de que tamaño
y cuan pesada desea elegir a cargar su cruz
nada es facil y llega un momento en tu vida
en el que ves la realidad de las cosas tal como son
y te duele el aceptar que no son como querias o como
creias que podian ser entonces valoras
el tiempo perdido y uno trata de compensarlo con
cierta inquietud en el alma sabiendo que pudiste
Haber hecho las cosas mejor a como te salieron.
asi es mi vida en este momento,ahora que te tengo
conmigo quisiera ser la persona casi perfecta para ti
tener exacta mente lo que buscas y darte lo que mereces
todo lo bueno que pudieras merecer porque
has llegado a mi vida en el momento indicado.
se que he dañado a muchas personas de
igual manera que me han dañado a mi,
he llorado hasta sentir que estoy seco por dentro
he reido hasta ya no poder respirar, he amado
con la alegria que siente un corazon amado,
y he sentido la soledad tan cerca, que tuve que aprender
a tratarla ………
Te quiero..
Podrá
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor
Para quererte a ti
Para quererte a ti
no hace falta la luna
no hace falta el rocio
ni siquiera la lluvia
para quererte a ti
no hay mas explicaciones
que el saber tu existir
sin contar las razones
para quererte a ti
no hay que pedir verdades
no hay que buscar mentiras
ni siquiera hay que hablarte
para querete a ti
no hay que invocar las musas
me basta con mirarte
me sobra con saberte
y por quererte a ti
se me escapan las dudas
se van alzando el vuelo
para no volver nunca
y por si fuera poco
no importa la distancia
ni el por que ni el cuando
para quererte a ti.
Te quiero
No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.
Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.
CREO EN TI AMIGO
Creo en ti amigo
creo en tu sonrisa
ventana abierta de tu ser
creo en tu mirada
espejo de tu honestidad
creo en tus lagrimas
signo del compartir
alegrías o tristezas…
creo en tu mano
siempre extendida
para dar o recibir
creo en tu abrazo
acogida sincera
de tu corazón
creo en tu palabra
expresión de lo que quieres y esperas
CREO en ti amigo, asi, simplemente.
ESCUCHA LO QUE NO TE DIGO
” No te dejes engañar por mí.
No permitas que te engañen mis apariencias.
Porque no son más que una máscara,
quizá mil máscaras que temo quitarme,
aunque ninguna me representa.
Doy la impresión de estar seguro,
de que todo va viento en popa,
tanto dentro como fuera,
de que soy la confianza personificada,
de que la calma es mi segunda naturaleza,
de que controlo la situación
y de que NO TENGO NECESIDAD DE NADIE.
Pero no me creas, te lo ruego.
Externamente puedo parecer tranquilo,
pero lo que ves es una máscara.
Por debajo, escondido, está mi verdadero yo
sumido en la confusión, el miedo y la soledad.
Pero lo escondo.
No quiero que nadie lo sepa.
Me aterra pensar que pueda saberse.
Por eso tengo constantemente necesidad
de crear una máscara que me oculte,
una imagen pretenciosa que me proteja
de la miradas sagaces.
Pero esas miradas son precisamente mi salvación,
y lo sé perfectamente,
con tal de que vayan acompañadas
de la aceptación y del amor.
Entonces, esas miradas, se convierten
en el instrumento que puede liberarme de mi mismo,
de los mecanismos de defensa
y las barreras que he levantado entorno a mí,
en el instrumento que puede mostrarme aquello
de lo que no consigo convencerme:
que realmente tengo un valor.
Pero esto no te lo digo,
no tengo coraje:
Me da miedo que tu mirada no venga acompañada
de la aceptación y del amor.
Quizá temo lo que puedas pensar,
que puedas cambiar de opinión sobre mí,
que te burles de mí
y que tu sonrisa me fulmine.
En el fondo, lo que temo es No valer nada,
y que tú te des cuenta y me rechaces.
Por eso sigo con mi juego
de pretensiones desesperadas,
con una apariencia externa de seguridad
y con un niño tembloroso por dentro.
Despliego mi desfile de máscaras
y dejo que mi vida se convierta en una ficción.
Te cuento todo lo que no importa nada,
y nada de lo que de verdad importa,
de lo que me consume por dentro.
Por eso, cuando reconozcas esta rutina,
no te dejes engañar por mis palabras:
escucha bien lo que No te digo,
lo que querría decir, lo que necesito decir,
pero no consigo decir.
No me agrada esconderme, te lo aseguro,
me encantaría ser espontáneo, sincero y genuino,
pero tendrás que ayudarme.
Por favor, tiéndeme tu mano,
aún cuando parezca que eso es lo último que deseo.
Tú puedes sacar a la luz mi vitalidad,
cada vez que te muestras amable, atento y diligente,
cada vez que tratas de comprenderme,
cada vez que me aceptas tal y a pesar de lo que soy.
Porque me quieres,
mi corazón palpita y renace.
Quiero que sepas lo importante que eres para mí
y el poder que tienes, si quieres,
de sacar a la luz la persona que yo soy.
Escúchame, te lo ruego.
Tú puedes derribar las barreras
tras las que me refugio,
tú puedes arrancar mi máscara,
tú puedes liberarme de mi prisión solitaria.
¡ No me ignores ¡ ¡ No pases de largo, por favor ¡
Ten paciencia conmigo.
A veces parece que, cuanto más te acercas,
tanto más me rebelo contra tu presencia.
Es irracional, pero es así:
combato aquello de lo que tengo necesidad.
¡ Así somos los humanos muchas veces ¡
Pero el amor, el amor de Dios que habita en ti,
es más fuerte que toda resistencia,
y ahí reside mi esperanza,
mi verdadera esperanza.
Ayúdame a derribar las barreras
con tus manos firmes,
pero a la vez delicadas,
pues dentro de mi habita un niño
y un niño es siempre muy frágil.
¿Te preguntas quién soy?
Soy alguien a quien conoces muy bien.
Soy cada persona con quien te encuentras.
Soy… Tú mismo “.
No me hagas llorar
En un rincón nos miramos a los ojos,
nuestras manos entrelazadas junto al fuego,
nuestras miradas dicen más que mil palabras,
las lágrimas que caen de tus ojos perlados me dicen:
no te vayas, no me hagas llorar.
Nadie nos dijo que la eternidad era real,
la vida nos ha enseñado que todo es efímero,
te abrazas a mí, te beso en la frente,
tu silencio aterrador en nuestra despedida me dice:
quédate a mi lado, no me hagas llorar.
En tu recuerdo quedará nuestro amor,
nunca te regalé una estrella, mas te di mi vida,
me has hecho soñar, reír, vivir, lo sabes,
cierro los ojos y muero abrazado a ti, mientras susurras:
no te mueras, no me hagas llorar.
Y se durmió
Se quedó dormida
y no contestaba,
la quise despertar lleno de angustia
y no despertaba.
Se quedó dormida
y así se quedó,
volví a llamarla, una vez y otra vez
y no despertó.
No me lo creía
que este sueño fuera
su muerte y la mía:
porque yo también
a su vez moría.
Me quedé sin ella,
sin sol y sin luz,
sin mi dulce estrella:
que eso fue en mi vida
alba, y luna bella.
Se quedó dormida,
pero a mí, a la vez. . .
¡se me fue la vida!
Amor
Tus ojos atraviesan el horizonte
ellos me buscan porque saben que me necesitas
porque no respondes y caminas entre tinieblas
estas desolada, triste, solitaria e incomprendida
puesto que nadie siente lo que tu vives
y nadie vive todo lo que tu sientes
todos te llaman loca, si, estas loca de amor
y esta es la locura mas terrible
ya que solo yo podría curarte, pero no puedo
solo puedo observarte y llorar por tu amor
aquí en mi lecho, mi lecho eterno.