El corazón
El corazón que no me deja dormir
me arrastra de un lado a otro,
súbitamente se contrae, se dispara,
me susurra, me odia.
Y en las noches claras, cuando todo brilla,
mi corazón llora, y se añora,
y si llueve triste, languidece.
En las mañanas, cuando todo empieza,
él sigue durmiendo, me retrasa.
El corazón que vive en mi
no tiene dueño ni casa,
pasará las noches sin dejarme dormir,
mientras llegue la sangre
seguirá luchando contra mí.