El viento
Mueves entre tus ráfagas hasta lo que mis ojos alcanzan a ver,
Silbidos susurrantes como una melodía.
Provocas al mar olas de espuma y mal carácter.
Te llevas palabras no sentidas de corazón.
Y pedazos de papel empapados,
Con las lágrimas de la amante abandonada.
Llora el cielo y tú le animas con tu baile,
Mientras cala hasta los huesos al que camina.
¿Qué te pasa que te agitas con tal fuerza?
¿Enfadado estas y necesitas desahogarte?
¡Qué impetuoso y colérico!
Qué orgulloso a los árboles desnudas y a las flores marchitas.
¿Acaso te asusta la calma y contra ella te revelas?
¿Es tu miedo a lo que está quieto, porque parece no estar vivo?
Eres como niño travieso que todo lo que atrapa de sus manos cae.
Y de repente se hace el silencio.
Como apareces te ocultas, dejando lo que has tocado,
polvoriento y descolocado .